Nada huele más a hogar que una torta de manzanas recién horneada.
Ese perfume de canela que invade la cocina tiene algo de mágico: invita a la calma, al café compartido y a las charlas sin prisa. Esta receta es sencilla, sin complicaciones ni técnicas rebuscadas, perfecta para quienes quieren disfrutar de un clásico casero sin pasar horas entre ollas y moldes.
Ingredientes
3 manzanas medianas (de preferencia dulces)2 tazas de harina de trigo
1 taza de azúcar
3 huevos
½ taza de aceite vegetal o manteca derretida
1 taza de leche
2 cucharaditas de polvo de hornear
1 cucharadita de canela en polvo
Una pizca de sal
Azúcar y canela extra para espolvorear por encima
En un bowl grande mezcla la harina, el polvo de hornear, la canela y la pizca de sal para que quede todo bien distribuido.
En otro bowl batí los huevos con el azúcar hasta que la mezcla esté clara y espumosa, luego agregá el aceite o la manteca derretida y la leche. Suma de a poco los ingredientes secos a la mezcla líquida y revolvé suave hasta que quede una masa pareja. Agrega las manzanas cortadas en cubos.
Enmanteca y enharina un molde redondo, vuelca la masa.
Lleva al horno precalentado a 180 °C durante unos 40 a 45 minutos, o hasta que al pinchar con un palillo salga limpio. Dejá entibiar antes de desmoldar y serví con café, té o mate.
Y listo, una torta casera de manzanas y canela que nunca falla. Lo lindo es que no hace falta ser experto para lograr un resultado que sorprende: húmeda, perfumada y con ese toque crocante arriba. Ideal para compartir en familia o para darte un mimo en la merienda. Si la probás, contame en los comentarios cómo te quedó. Cada cocina siempre le da su propio sello a esta receta.


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