Si creías que los berros solo servían para ensaladas, este pastel viene a demostrar lo contrario. Es verde, esponjoso y tiene un sabor fresco y suave que encanta desde el primer bocado. La salsa de chocolate le da el toque final: un contraste dulce y cremoso que equilibra perfectamente el sabor vegetal del berro. Una receta casera, original y llena de encanto.
También te dejo una receta que te va sorprender como esta: Torta invertida de banana y canela
Ingredientes
Para el pastel:
1 manojo pequeño de berros
(solo las hojas)
3 huevos
1 taza de aceite (girasol o maíz)
2 tazas de azúcar
2 tazas de harina de trigo tamizada
1 cucharada (sopera) de polvo de hornear
1 pizca de sal
Para la salsa de chocolate:
4 cucharadas (soperas) de
cacao en polvo
4 cucharadas (soperas) de azúcar
1 cucharada (sopera) de mantequilla
1/2 taza de leche
Preparación
1. Para el pastel:
Lava bien las hojas de berro y retira los tallos más duros. Coloca las hojas en
la licuadora junto con los huevos y el aceite, y licúa hasta obtener una mezcla
verde y homogénea. Esa base será el alma del pastel: el color y el toque de
frescura.
Pasa la mezcla a un bol grande y agrega el azúcar, mezclando con un
batidor manual. Luego incorpora la harina poco a poco, sin dejar de remover.
Añade el polvo de hornear y la pizca de sal, y mezcla con movimientos suaves hasta
integrar todo.
Vierte la masa en un molde previamente engrasado y enharinado (puede ser
redondo o con agujero en el centro). Hornea en horno precalentado a 180 °C
durante 35 a 40 minutos, o hasta que al insertar un palillo salga limpio.
2. Para la salsa de chocolate:
En una cacerola pequeña, combina el cacao, el azúcar, la mantequilla y la
leche. Cocina a fuego medio mientras revuelves constantemente hasta que la
salsa espese un poco y tome brillo.
Vierte la salsa caliente sobre el pastel recién horneado. Si deseas que
el pastel quede más húmedo, hazle algunos agujeros con un tenedor antes de
cubrirlo con la salsa.
Para terminar
Sírvelo tibio, acompañado de un café o una infusión. El resultado
sorprende: el berro aporta un aroma suave y un toque herbal que se mezcla de
forma perfecta con el chocolate. Es un pastel que despierta curiosidad y
termina robando suspiros.
Ideal para quienes disfrutan innovar en la cocina sin perder el sabor de
lo hecho en casa. Verde por dentro, dulce por fuera… y una sorpresa deliciosa
en cada bocado.
Y ahora cuéntame en los comentarios: ¿te atreverías a preparar este pastel verde? ¿O ya lo hiciste y sorprendiste a alguien con su sabor? Me encantará leer tu experiencia.
Si te gustan las recetas originales y llenas de color, no te pierdas mi próxima receta: Torta de zanahoria con salsa de chocolate



Comentarios
Publicar un comentario